Taylor Swift está en evidente declive: su carrera tan cuidadosamente construida excede lo musical y su máscara de princesa perfecta del pop se descascara con cada nuevo escándalo que suma. Y, tras pelearse con Katy Perry, Kanye West y su ex pareja, Calvin Harris, ahora se separó de Tom Hiddleston, el actor británico que la conquistó cuando aún salía con el DJ.
Fue un romance intenso y, dicen en People, se separaron en buenos términos. Claro, lo mismo dijeron de su ruptura con Harris, quien cuando se enteró que la distancia entre ambos tenía que ver con la aparición del intérprete inglés se lanzó a las redes con una catarata de resentidos mensajes donde exponía la controladora personalidad de Swift.
Un carácter fuerte y enfocado en controlar su imagen pública al extremo, algo que fue denunciado de inmediato en las redes sociales cuando emergieron las primeras imágenes de la parejita que ahora dejó de ser: no estaban en un supermercado, o comprando comida rápida infraganti, sino vestidos demasiado elegantemente y abrazaditos en una playa romana.
Para muchos, las imágenes fueron demasiado calculadas y, desde allí, las redes comenzaron a insinuar que todo el romance, apodado “HiddleSwift” estaba montado. ¿Con qué fin? Es difícil determinarlo, ya que ella es una mega celebridad que no necesita demasiada promoción. Pero, sin dudas, las subsecuentes apariciones públicas de la parejita, en situaciones forazadas (Hiddleston hasta llegó a vestir una remera de “Yo -corazón- TS”), ayudaron a la teoría conspirativa del romance armado, tanto como este abrupto final, tras tres meses de poca aceptación en el mundo 2.0.
Al parecer, las ajetreadas agendas de ambos empujaron hacia el distanciamiento y el final: ella de gira y él, concentrado en el rodaje de su nuevo filme, “Thor: Ragnarok” (interpreta a Loki, hermano del superhéroe nórdico) y repleto de estrellas, hicieron que la parejita que se conoció bailando en un evento social (un video que se viralizó para ira de Harris, todavía emparejado entonces con Swift) decidiera poner punto final. No faltaba el romance cuando se veían, pero se veían demasiado poco.
ESPIRAL DESCENDENTE
El final llega en el peor momento para Taylor: al público le gusta tanto endiosar a las estrellas como verlas caer, y Swift atraviesa en este momento una tremenda espiral descendente luego de que Kim Kardashian la atrapara en plena mentira.
La mediática reveló que la cantante había dado permiso a Kanye West para usar su nombre en la infame letra de “Famous”, a pesar de que ella, en el momento, negó haber aprobado aquella picante frase donde West disparaba: “Siento que puedo llegar a tener sexo con Taylor / hice que la pe... sea famosa”.
Las ajetreadas agendas de ambos empujaron hacia el distanciamiento y el final. No faltaba el romance cuando se veían, pero se veían demasiado poco.
Swift, en su momento, lanzó un fuerte comunicado de prensa desmintiendo los dichos del artista, quien afirmó haber recibido explícito permiso de Swift para cantar la línea: la diva llamó “misógino” a Kanye y días después, en la entrega de los Grammy de este año, afirmó que “siempre habrá gente que quiere menospreciar tu éxito”, en directa relación no sólo con la letra, sino con West mismo.
El artista y Swift tienen un largo historial de disputas desde que Kanye invadió el escenario mientras Taylor recibía el premio MTV a mejor video del año, en 2009, para proclamar que su clip “You belong with me” no merecía ganar: “Taylor, me pone muy contento por vos, pero Beyonce realizó uno de los mejores videos de la historia”, dijo mientras tomaba el escenario, en relación a “Single ladies”.
Aunque el tiempo le dio la razón, los modos del prepotente Kanye dejaron tanto que desear que incluso llegó a disculparse (aunque luego retiraría la disculpa), comenzando un largo período de tregua entre ambos, donde se mostraron amistosos, aunque era evidente que debajo de la superficie sobrevivía una gran tensión entre ambos.
Tras el escándalo con Kardashian, el mundo estaba listo para odiar a la diva pop. Swift lanzó rápidamente un comunicado donde decía que el video no mostraba la conversación entera, y que ella había específicamente censurado el hecho de que la llamara “pe...”. Pero internet, empujada por el despechado Harris y su seguidilla de tuits, y la arrolladora Kardashian, ya había dado su veredicto.
“El tiempo siempre cuenta la verdad finalmente”, tuiteó Katy Perry entonces, otra de las que había mantenido numerosos cruces con la diva y había sido villanizada por confrontar con la blonda perfecta. Y Perry fue apenas una de las famosas que hace una semana se unió a la tribu 2.0 que ahora baila sobre la tumba de Swift...
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